Son muchas las críticas que reciben últimamente las fuerzas de seguridad del Estado por parte de la ciudadanía y de diversos organismos (ONG, sindicatos...) debido a sus actuaciones violentas en escenarios manifestantes o escenarios fronterizos.
A mi no me gusta el color gris; o me decanto por el blanco o por el negro y, en este caso, yo defiendo la actuación tanto de la policía nacional como de la guardia civil. Para centrarnos más en el tema, a continuación hablaré de dos casos:
Caso nº 1: Inmigrantes sacudidos en Melilla.
Cada vez son más los inmigrantes que se acercan a la valla para llegar a España con la esperanza de tener una vida mejor. Sin embargo, no es así de simple ya que se necesita una serie de documentación (pasaporte, visado, etc). En el caso de la valla de Melilla, se trata de personas ilegales; es por ese motivo que la Guardia Civil recibe ordenes de impedirles el paso. Es ahí cuando se produce la disyuntiva. Cuando un subsahariano insiste en cruzar la frontera, el agente, o los agentes correspondientes, deben cumplir con su trabajo y, en ocasiones, se ven obligados a utilizar la violencia.
¿Cuál es la disyuntiva?
- Usar la violencia para cumplir con su deber.
- Dejar pasar a los miles de subsaharianos que cada día se acercan a la valla.
¿Qué posibles soluciones hay? → ¡QUE SU GOBIERNO SE PONGA LAS PILAS!
Todos esos países africanos de donde vienen los inmigrantes forman parte de las Naciones Unidas; ¿no se supone que la ONU se asegura de "un mundo mejor"? Pero da mucho que hablar ese tema de las Naciones Unidas...
¿Y por qué sus Gobiernos no se encargan de luchar contra la pobreza?
Mejor voy a exponer ya el caso nº 2 porque me acabo de acordar de como es el Gobierno aquí en España y... si todos los inmigrantes supieran como estamos... creo que se lo pensarían mejor y pasarían de saltar vallas.
Caso nº 2: manifestaciones.
He estudiado el artículo 21 de la CE y he creado una definición de manifestación: "reunión pacífica y sin armas donde, si se realiza en lugares de tránsito público, deberán ser con previa autorización de las autoridades".
Muchas veces, los manifestantes, cruzan el límite y actúan violentamente. La noticia más reciente que tenemos sobre esto es la manifestación que hubo en Santiago el día que Merkel se reunía con Rajoy. En ese caso la policía tuvo que echar mano de la violencia para impedir el paso a la Praza do Obradoiro.
Disyuntiva: cumplir con su trabajo e impedirles el paso o evitar la violencia y que pasen "todos a montar una gorda".
En el fondo, a la mayoría de los polis les gustaría, en ocasiones, hacer la vista gorda y que pasara alguna persona a enfrentarse cara a cara con uno de los personajes que nos gobierna, porque ellos también son ciudadanos y, como tales, están hartos del sistema y de los ladrones que hay. Pero, desgraciadamente, hay unas normas que tenemos que cumplir como ovejitas porque sino aún nos encarcelan.
Lo que tengo claro es que lo que pretende el Gobierno es meternos miedo y tenernos a todos controladitos, pero no debemos agacharnos ni rendirnos.
Disyuntiva: cumplir con su trabajo e impedirles el paso o evitar la violencia y que pasen "todos a montar una gorda".
En el fondo, a la mayoría de los polis les gustaría, en ocasiones, hacer la vista gorda y que pasara alguna persona a enfrentarse cara a cara con uno de los personajes que nos gobierna, porque ellos también son ciudadanos y, como tales, están hartos del sistema y de los ladrones que hay. Pero, desgraciadamente, hay unas normas que tenemos que cumplir como ovejitas porque sino aún nos encarcelan.
Lo que tengo claro es que lo que pretende el Gobierno es meternos miedo y tenernos a todos controladitos, pero no debemos agacharnos ni rendirnos.
En resumen, defiendo a los cuerpos de seguridad del Estado en casos como los anteriores y, en cuanto al tema de las manifestaciones, es normal que en este país "haya que liarla parda para que te hagan caso" .
